Tu cliente pide una recarga, tú la entregas desde el panel y cobras en el momento. No compras mercadería: cargas saldo y usas solo lo que vendes.
El cliente te pide la recarga, tú la haces en el panel desde el celular y cobras en efectivo. La recarga entra a su cuenta al momento.
No necesitas local. Recibes el pedido por chat, entregas desde el panel y le pasas el código o la confirmación al cliente.
Si ya cobras servicios o vendes en tu propio sistema, integras nuestro catálogo y las recargas se entregan solas.
Tres pasos, y el tercero se repite todos los días.
Pones el monto que quieras con Plin o USDT. Ese saldo es tu caja: se descuenta solo cuando vendes.
Ves lo que te cuesta cada paquete y decides a cuánto lo vendes en tu zona. La diferencia es tuya.
Pides el ID del jugador, entregas la recarga desde el panel y cobras en el momento. Queda registrado en tus ventas.
Tú decides el precio de venta. Nosotros te decimos lo que te cuesta. Un paquete que se vende todos los días:
Lo que importa es que ya te entra gente, o que ya te escriben. Así lo usan negocios como el tuyo:
El chico que venía por gaseosa ahora también recarga sus diamantes. Mismo mostrador, otro ticket.
Tus clientes ya juegan ahí. Recargar en la misma cabina les sale más fácil que buscar dónde pagar.
Atiendes todo el barrio y ya manejas caja chica. Sumas un servicio que no ocupa un solo estante.
Ya cobras luz, agua y giros. Las recargas de juegos son otra fila de la misma lista, con mejor margen.
Vendes el equipo, el chip y el case. La recarga del juego es lo que trae al mismo cliente de vuelta.
Tu comunidad ya te pregunta dónde recargar. Ahora se lo vendes tú, sin depender de nadie.
Empiezas con tu salón y tu grupo de amigos. Sin local, sin inversión, con el celular que ya tienes.
Conectas nuestro catálogo a tu plataforma y entregas recargas sin que nadie tenga que operar el panel.
Los juegos que tus clientes ya juegan, más gift cards y suscripciones. La lista crece seguido.
Integra el catálogo por API y entrega recargas desde tu plataforma, tu app o tu sistema de pago de servicios. Documentación y credenciales de prueba a pedido.
No. Cargas el saldo que quieras y se descuenta recién cuando haces una venta. Si no vendes, tu saldo sigue ahí.
Un celular o una computadora con internet, y tu WhatsApp. No hace falta ser empresa ni tener RUC.
Con Plin o con USDT en red BEP-20. Mandas el monto exacto que te indica el panel y el saldo entra a tu cuenta.
Abres un reclamo desde Mis ventas y lo revisamos. Si la recarga no se entregó, el saldo vuelve a tu cuenta.
A lo que decidas. El panel te muestra un precio sugerido y tú lo cambias según tu zona y tu competencia.
Sí. Muchos atienden solo por WhatsApp o desde sus redes, y entregan la recarga desde el panel.
Su ID de jugador y el paquete que quiere. En los productos con código, le entregas el código que aparece en la venta.
Eso se mudó: entra a redeem.canjea.me y pon tu PIN ahí. Esta página es para quienes quieren vender.
Déjanos tus datos y te escribimos por WhatsApp para conocerte y abrir tu cuenta. Si prefieres, escríbenos tú directo.